¿Por qué tuitear El Quijote?

Cómo empieza todo.

El 23 de agosto de 2014, en el curso del tercer día de una febrada horrible, me distraía en Twitter publicando tuits deprimentes cuando de pronto me sorprendí a mí mismo con este tuit nostálgico:

//platform.twitter.com/widgets.js¡Guau! ¡Twitter en los tiempos de Víctor Hugo! Me fascinan esas ucronías: El papa Urbano segundo publicando en su Facebook la convocatoria para la Primera Cruzada. Dostoyevsky blogueando El Jugador cada noche desde Baden-Baden. Cervantes persiguiendo la fama en Twitter, desesperado por superar en seguidores a Lope de Vega… Y enseguida, siguiendo con la broma, escribí los dos últimos tuits de esa hipotética edición tuitera:  

//platform.twitter.com/widgets.js

//platform.twitter.com/widgets.jsTengo ya la edad del Quijote, pero pero conservo el hábito de hacer estimaciones que adquirí­ de joven, así que durante un rato calculé lo que se tardaría en tuitear El Quijote:

//platform.twitter.com/widgets.js

Esto último era una baladronada. Todavía no tenía el troceador de textos, pero sabía como hacerlo. Dejé el tema ya de madrugada, pero estoy seguro de que durante el sueño estuve dándole vueltas a esta último tuit:

//platform.twitter.com/widgets.js

A pesar del tono burlón, en el fondo es una tesis seria: debe haber alguna forma de acercar la gran cultura a las personas que viven en el mundo virtual. El problema es no saber cómo hacerlo.

Y por qué.

La razón primera es hacer algo que nadie ha hecho antes, y que en primera instancia parece un sinsentido. Visto así, lo que me gusta es la propia naturaleza de locura quijotesca que tiene la idea.

Luego ya se van encontrando razones plausibles:

  • la efeméride próxima del 400 aniversario de la muerte de Cervantes.
  • la curiosidad por ver la respuesta de Internet ante la propuesta.
  • el desafío técnico de programarlo todo.

Me gusta pensar que cada cual encontrará la forma de dejarse acompañar por El Quijote durante este tiempo. Algunos aceptarán la lentitud de la propuesta, y saborearán las palabras encontrando bellezas que quizás pasaron desapercibidas.

Otros se acercarán al libro para sortear su impaciencia, y al día siguiente reconocerán lo leído como se reconoce a un viejo amigo. Otros más intertextualizarán, al estilo de Internet, comentando palabras, buscando en Google o en la Wikipedia el sentido de algunas cosas.

Y seguro que hay maneras de usar esta propuesta que no llego a imaginar. En todo caso, mi obra ahora también pertenece al mundo, y es un alivio dejarla marchar y que se someta por sí misma al juicio de la gente.

Publicado en Libertad Digital, el 12 de septiembre de 2014

3 thoughts on “¿Por qué tuitear El Quijote?”

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *